
Cómo invertir en inmuebles desde 1.000 €
En bonos (deuda) eres acreedor; en acciones de la SPV (equity) eres propietario. Elige cómo entrar y opera por banco o wallet.
Acreedor o propietario. Tú eliges.
Dos modalidades de inversión en deuda (bonos) para ser acreedor y una en equity (acciones) para ser propietario.
Desde 1.000 €
Cobra como acreedor, antes que cualquier accionista de la SPV. Protege tu inversión con un derecho económico vinculado al activo inscrito en el Registro Mercantil.
Desde 10.000 €
Cobra como acreedor preferente, antes que cualquier accionista de la SPV. Protege tu inversión con hipoteca en primer rango inscrita en el Registro de la Propiedad.
Desde 100.000 €
Sé propietario del activo como socio de la SPV, la cual separa el riesgo de otras operaciones, y participa en los beneficios tras liquidar a los acreedores.
Seis preguntas, todas resueltas.
Una forma sencilla, transparente y accesible de invertir en inmobiliario.
Cuánto invertir
Bonos Participativos: desde 1.000 €, sin límite máximo.
Bonos Hipotecarios: desde 10.000 €, sin límite máximo.
Equity Propietario: desde 100.000 €, sin límite máximo.
En qué inviertes
Bonos Participativos: serás acreedor ordinario.
Bonos Hipotecarios: serás acreedor preferente.
Equity Propietario: serás copropietario del activo.
Cómo empezar
Regístrate con tu email o teléfono.
Verifica tu identidad en minutos e invierte.
Agenda una asesoría patrimonial de hasta 45 min, sin coste.
Cuándo invertir
En preventa o primario: compra bonos o acciones a Rentakia al abrir un proyecto.
En secundario: compra a otro usuario que quiera desinvertir.
Cuándo desinvertir
Al finalizar el proyecto: reinvierte o recibe tus rendimientos.
Antes de fin de proyecto: vende tu posición a otro usuario y recupera tu capital.
Cómo invertir o desinvertir
Con banco: EUR (transferencia, adeudo, tarjeta o Bizum).
Con wallet: EURC o USDC (transferencia o adeudo).
Diez soluciones para diez problemas.
Los diez problemas habituales al invertir en inmobiliario, y cómo los resuelve Rentakia.
Falta de oportunidades
Cada vez es más difícil encontrar proyectos que de verdad sean rentables y atractivos.
→El equipo de Rentakia acumula más de 30 años seleccionando oportunidades inmobiliarias rentables, con experiencia, equipo y red de contactos para ello.

Falta de accesibilidad
La falta de capital impide a muchos inversores invertir, pues no llegan o invierten en zonas o activos poco rentables.
→Rentakia permite invertir desde 1.000 € (con garantía económica) o desde 10.000 € (con garantía hipotecaria) en activos y zonas prime.

Aumento del riesgo
Concentrar todo el ahorro en un solo inmueble o una sola zona, máxime si no es prime, es un grave error que puede afectar al capital y a la rentabilidad.
→Rentakia permite que un inversor reparta su capital en muchos proyectos y zonas, lo cual suele reducir el riesgo.

Aumento de costes
Invertir solo implica soportar sin ayuda notarios, registros, escrituras, fiscalidad, vehículos societarios, contratos de explotación, etc.
→Rentakia redistribuye esos costes y los aminora en muchos casos por tener estructuras profesionales.

Problema de operatividad
La gestión de seguimiento e incidencias, durante todo el ciclo de vida del proyecto, es algo que los inversores no quieren o no tienen tiempo de asumir.
→Rentakia exime al inversor de estas responsabilidades operativas y le da control digital 24/7 sobre su inversión.

Falta de garantías
Sorprendentemente, en la mayoría de plataformas hay falta de garantías inmobiliarias reales al invertir en inmobiliario.
→Rentakia permite invertir con garantía hipotecaria de primer rango (bonos hipotecarios) o adquiriendo la titularidad del activo (equity).

Falta de rentabilidad
La rentabilidad no está optimizada ni automatizada los 365 días del año. No es recurrente ni automática: el capital se para en cada operación.
→Rentakia permite la reinversión automática, que genera rentabilidad no solo sobre el capital inicial invertido, sino sobre los beneficios que se van obteniendo.

Exceso de costes fiscales
Comprar un inmueble a tu nombre suele tener más costes fiscales que invertir en bonos de Rentakia con garantía hipotecaria o titularidad del inmueble.
→Con Rentakia, la inversión suele tributar como rendimiento del capital mobiliario, en muchos casos menos gravoso que el inmobiliario. La tributación depende de tu situación; consúltala con tu asesor.

Problema de liquidez
Cuesta hacer líquido un inmueble en caso de necesidad: no se puede vender “una habitación”, el proindiviso no es fácil y vender todo el activo lleva tiempo.
→Rentakia permite vender todo o parte de un bono a un tercero, antes de finalizar la inversión, dividiéndolo en tokens jurídicamente válidos y transmisibles.

Apalancamiento inaccesible y complicado
La falta de financiación impide a muchos inversores rentabilizar su dinero de manera óptima.
→Rentakia permite aportar los tokens de un bono como aval para conseguir liquidez, sin aportar más garantías.


