Es el derecho de propiedad de un bien, pero sin el derecho a su uso y disfrute, que recae sobre un tercero, el usufructuario. El nudo propietario es quien tiene la titularidad del bien, pero no puede utilizarlo, poseerlo o disfrutar de sus frutos. En el sector inmobiliario, un propietario tiene el dominio sobre la cosa, pero no ostenta la posesión por haber sido cedida ésta a través de un derecho real denominado usufructo. La nuda propiedad se pierde principalmente de tres maneras: (1) Por la muerte del usufructuario, (2) por la renuncia del usufructuario o (3) por el cumplimiento de la condición o el vencimiento del plazo que determinan la extinción del usufructo. En estos casos, la nuda propiedad se convierte en plena propiedad, y el nudo propietario adquiere el derecho a usar, disfrutar y disponer del bien inmueble.
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